El Palacio Real de la Almudaina abre nueva salas al público
Si has leído hace poco acerca del Palacio de Marivent en nuestras páginas, quizá te preguntes por qué en una ciudad como Mallorca conviven dos castillos de este tipo. La respuesta es que el de Marivent es la residencia vacacional de la familia real, mientras que La Almudaina es el palacio institucional. El primero pertenece al Govern balear, que se lo cede a los Borbones para que lo usen en verano, y el segundo, a Patrimonio Nacional, entidad que acaba de culminar una rehabilitación integral en el espacio.
Gracias a esta reforma, en la que se han invertido más de 2,5 millones de euros (la mayor parte, procedentes de fondos europeos) se ha podido renovar su alumbrado monumental, reduciendo el consumo energético en más de un 30 %, y se han abierto nuevas salas al público, como el Palacio de la Reina, en la planta alta. Estas renovadas estancias están dedicadas a las visitas de los Borbones en el siglo XIX y, muy especialmente, a la de Isabel II a las Baleares en 1860. Nuevo recorrido histórico Ahora, el nuevo recorrido de la visita del Palacio Real de la Almudaina sigue un orden cronológico que permite recorrer su historia desde los orígenes. Y es que la fortaleza, uno de los hitos paisajísticos más destacados de las islas, se encuentra en un territorio que registra asentamientos desde época romana y que, según Patrimonio Nacional, ha sido la sede del poder en la isla posiblemente a partir de entonces.
En el propio castillo, de hecho, se pueden rastrear aún restos de la alcazaba árabe, sobre la que hay referencias de los siglos XII y XIII. Vista del Palacio Real de la Almudaina, con la catedral detrás. © Patrimonio Nacional
El palacio tal y como lo conocemos fue erigido a principios del siglo XIV, entre 1305 y 1314, para Jaime II y “floreció como sede de la corte de los reyes de Mallorca en la primera mitad de aquella centuria”, según el organismo.
Más tarde, desde los tiempos de Felipe II, fue sede de la Audiencia, residencia del virrey y del capitán general, y centro administrativo del Real Patrimonio en la isla. Más allá de este nuevo recorrido, la rehabilitación comprende también una nueva museografía “ligera y respetuosa con la arquitectura del palacio”, así como con la retirada de obras sin vinculación histórica con este Real Sitio y con la incorporación de retratos, mobiliario de época y monedas romanas procedentes de las colecciones de Patrimonio Nacional que hasta ahora estaban en Madrid. También se añaden al espacio cerámicas romanas y ánforas que el Museo de Mallorca ha cedido en depósito. ¿Qué ver en La Almudaina? La visita comienza ahora con el paso por el recién inaugurado Centro de Recepción de Visitantes en la planta baja. Con acceso por el Portal Mayor, a través del Patio de Armas, este nuevo espacio resulta completamente accesible y cuenta con vestíbulo, venta de entradas, consigna y tienda. El Patio de Armas de La Almudaina.
© Patrimonio Nacional
El Patio de Armas, donde se realizan las recepciones oficiales de la Familia Real, se considera una de las joyas de la propiedad. Allí se conserva un león de mármol blanco del siglo X como recuerdo del pasado musulmán del edificio, que resulta una de las piezas más singulares de la colección artística del sitio. Aquella época dejó también unos baños de obligada visita. Estos eran de uso privado para los walíes (gobernadores musulmanes) que residían en el antiguo Alcázar, y se componían de sala fría, sala templada y sala caliente.
El salón gótico, de aspecto solemne y de grandes dimensiones, es otro imperdible, pues se categoriza como la estancia más importante del Palacio de La Almudaina. Fue construido en tiempo de Jaime II y reformado en tiempos de Felipe II y siempre se ha utilizado para celebrar grandes festividades y recibimiento de embajadores. Entrada a la Capilla de Santa Ana.
© Patrimonio Nacional
Durante todo el recorrido se pueden apreciar otras piezas llamativas de la colección del Palacio. Hay que estar ojo avizor para descubrir el grifo de bronce del siglo XII con boca en forma de cabeza de león —con la melena, las orejas y los bigotes minuciosamente trabajados— y el tímpano de la Coronación de la Virgen, realizado entre finales del siglo XIII e inicios del XIV para la portada original de la Capilla de Santa Ana, con claras reminiscencias del románico catalán. Visita gratis a La Almudaina El Palacio Real de La Almudaina, que en 2025 recibió alrededor de 250.000 visitantes, cerró a principios de enero de este 2026 a causa de su rehabilitación.
Ahora, medio año después, reabre sus puertas de forma gratuita los días 29, 30 y 31 de julio. Para poder formar parte de estas visitas, habrá que adquirir las entradas en las taquillas físicas. Si no puedes escaparte a Mallorca en esos días, no hay problema: no es la única ocasión en la que se puede visitar el palacio sin coste. También se puede hacer de miércoles y domingo de 15:00 a 19:00 (siendo el último acceso a las 18:00) y el 1 de marzo, Día de las Islas Baleares. Sigue leyendo… Palacio de Marivent: la historia de cómo una mansión mallorquina construida por un pintor egipcio acabó convirtiéndose en la residencia de verano de la familia real De la Puerta del Sol a la Torre Eiffel, por qué merece la pena visitar los monumentos históricos de noche (y no es por el calor) Mallorca, Destino Nacional 2026 en los Premios Condé Nast Traveler: diseño, paisaje y hospitalidad mediterránea STUFISH: el estudio de arquitectura que visitan las estrellas como Justin Bieber, Sabrina Carpenter y Rosalía (y no precisamente para diseñar su casa) Cómo Carboneras, el pueblo maldito de Andalucía, se convirtió en el destino favorito de los artistas y arquitectos de la vanguardia francesa Vivir en un hotel: así es la casa ecléctica y con vistas al mar del escenógrafo Marco de Luca en Sorrento
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