La hora de la verdad para Ábalos, Koldo y… el PSOE con más de 20 años de cárcel en juego

8 Min Read

Y a la masclet de Aldama ayer seguir hoy el segundo gran plato fuerte, en el Tribunal Supremo, del juicio del caso Mascarillas, que en realidad es apenas el primer episodio del reguero de procedimientos que cercan al Gobierno de Pedro Snchez -dndose la indita situacin de que un presidente espaol en ejercicio podr seguir desde La Moncloa, a la vez que contina gobernando tranquilamente, una causa que afecta directamente al que fue corazn de su Gobierno-. Ese segundo plato fuerte, como ya se ha contado hasta la saciedad pero no por ello deja de ser menos increble, consta de dos partes, a cual ms inslita por cercanas, hasta hace apenas cinco aos, a quien sigue presidiendo el pas.

Por un lado comparecer, si los tiempos corren como deben -y el tribunal tiene la frrea intencin de que as sea-, quien fue nmero dos del presidente hasta su sbita cada en desgracia en julio de 2021, el ex todo Jos Luis balos Meco. Y por otro, antes que l, a muy primera hora, lo har tambin una versin quiz ms basta, menos delicada, del propio balos: su ex asesor (o algo similar) y probable testaferro (segn la Guardia Civil) Koldo Garca, quien fue nada menos que portero de puticlub antes de acompaar a Snchez en su reconquista del Partido Socialista en el famoso Peugeot, y cuya emergencia en febrero de 2024 dej ojipltica a media Espaa, si no a toda. Que el presidente haba tenido como escudero a un ex jugador de rugby malencarado y peor hablado, sin formacin ninguna -ms all de la sempiterna universidad de la calle-, que se dedicaba a tutear a los ministros y prcticamente a darles rdenes con tono de Jos Luis Torrente mientras recorra los pasillos de los ministerios erguido como Napolen? En efecto, sucedi. Es la hora de la verdad, despus de dos aos de especulaciones desde que la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil reventara la operacin Delorme en febrero de 2024 y supiramos que una presunta trama corrupta haba amaado contratos pblicos en la pandemia del Covid para supuesto enriquecimiento, entre otros, del propio balos, a quien se le habra regalado incluso un chalet de lujo cerca de La Lnea de la Concepcin (Cdiz).

La especulacin era, y es: apuntar ante el tribunal balos, que lo fue todo en el Partido Socialista de Pedro Snchez, ms arriba, a la financiacin irregular del propio PSOE? Si eso hubiera sucedido, y ciertos indicios hay -por ejemplo, la empresaria Carmen Pano declarando, sin nada que ganar y ms bien al contrario, que entreg 90.000 euros en bolsas en la sede central de Ferraz-, la funcin tendra que comenzar hoy mismo. Porque el tiempo se acaba, y la espada de Damocles de los 24 aos de prisin que se le piden a balos Meco (por organizacin criminal, cohecho, trfico de influencias, malversacin y aprovechamiento de informacin privilegiada) pende peligrosamente sobre su cabeza, en el que adems es slo el primero de varios juicios que posiblemente deber encarar. En realidad, durante un va crucis que ya slo cabe calificar como bblico -y en el que su cutis ha ido ponindose cada vez ms cerleo, en especial tras ir destapndose su frentica vida sexoafectiva y despus de su entrada en prisin provisional el 26 de noviembre pasado, ante la realidad de que su peticin de pena por parte de Fiscala poda empujarle a huir a lo Roldn-, balos Meco ha enseado la patita varias veces, amagando con revelar lo que a ojos de los investigadores parecera lgico: que con los dos ltimos secretarios de Organizacin del PSOE (l y Santos Cerdn) encarcelados y acusados de amaar contratos pblicos a cambio de sobornos, parte de ese dinero hubiera sido desviado a la supuesta primera ocupacin y preocupacin de ambos altos cargos: el propio partido. Adems, el panorama en el caso Mascarillas se le ha puesto definitivamente feo, despus de la declaracin de Antonio Balas, el teniente coronel de la UCO, quien coloc a balos Meco en la cima de la toma de decisiones en los amaos de contratos -es un miembro cualificado de la organizacin, por eso cobra lo que cobra, y cuando lo exige, le pagan, lleg a decir-, y que certific que, sin el acceso a la toma de decisiones del ex ministro de Transportes, la trama no poda haber hecho casi ninguna de las cuestiones que llev a cabo. balos era el que abre negocios, el que tiene la capacidad de llevar a Aldama y a sus socios a sitios donde por ellos mismos no pueden, dej dicho el jefe de la UCO, como quien coloca tranquilamente una lpida. Y si la sangre no llega al ro de la financiacin irregular, el que no va a poder sortear balos es el de sus queridas/amantes/chicas, que para no pocos observadores ha podido producir incluso ms desgaste electoral al autoproclamado Gobierno ms feminista de la Historia que la propia corrupcin econmica.

De nuevo instalados en lo imposible: un ex ministro casado regalando contratos pblicos a sus amigas de cama, e incluso sorprendido en un registro policial acompaado en su casa por una actriz porno que, para ms inri, intenta huir de la Guardia Civil con un disco duro lleno de informacin incriminatoria escondido en el pantaln con la excusa de que iba a sacar al perro. De nuevo, ocurri. Antes que balos, en todo caso, abrir fuego su ex escudero Koldo Garca, a quien piden 19 aos y medio, que se dedic durante aos a grabarlos a todos al sospechar (correctamente) que le iban a dejar tirado, a quien la crcel le ha puesto barba de Unabomber y quien, pese a llevar una estrategia procesal semejante a la de su ex jefe, s ha apuntado algo ms al partido, admitiendo haber escuchado que Acciona don en 2019 500.000 euros al PSOE, o con su abogada, Leticia de la Hoz, desarbolando hace escasos das al ex gerente socialista Mariano Moreno, al documentar pagos del PSOE sin copia de registro y al margen del sistema durante la mismsima declaracin del ex alto cargo de la formacin en el Tribunal Supremo. Quien tenga buenas cartas, en definitiva -y ms despus de la explosiva deposicin de Vctor de Aldama ayer-, deber usarlas ya… O callar no para siempre, sino hasta la siguiente parada del imparable tiovivo judicial.
Read More

Share This Article
No hay comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *