Adiós a Brigitte Bardot, el icono que revolucionó el mundo de la moda de los 50 hasta hoy

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El mundo del arte está de luto. La actriz y cantante francesa Brigitte Bardot ha fallecido a los 91 años, según ha informado su fundación este 28 de diciembre. Desaparece un icono y un referente tanto en el cine como en la música y la moda.

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Apodada cariñosamente ‘BB’, Brigitte Bardot, quien nació el 28 de septiembre de 1934 en París, era una de las últimas grandes leyendas del cine. Protagonizó obras maestras como  ‘Y Dios creó a la mujer’ (1956), ‘La verdad’ (1960) y ‘El desprecio’ (1963), que además de consagrarla como actriz, la convirtieron en un símbolo revolucionario, en una época de cambios profundos.

Con su participación en canciones como ‘J’ai t’aime… moi, non plus’, grabada originalmente en 1967 con su antiguo amante y el también legendario Serge Gainsbourg, ‘La Madrague’ o ‘Moi je joue’, afianzó su estatus de mito erótico.

Pero Brigitte Bardot también era una figura del activismo. Hasta el final de su vida, luchó a favor de los animales. En 1986, creó la Fundación Brigitte Bardot para la Protección de los Animales y denunció fenómenos como la caza de focas o la tauromaquia. 

Su relación con la moda, a su vez, fue comentada y analizada sin cesar. «Mi estilo es que no tengo estilo», llegó a confesar la artista. Y sin embargo, su estela estética sigue influenciando el sector en la actualidad. Con motivo de su desaparición, recordamos algunas de sus mayores aportaciones. 

Un icono de moda
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El escote Bardot Este tipo de escote es, sin duda, una de las mayores aportaciones de la actriz al mundo de la moda. «En la década de 1950, Brigitte Bardot popularizó un escote recto, que dejaba los hombros al descubierto y que no tardaría en ser bautizado con su apellido, en homenaje a la elegancia que siempre acompañaba a la artista», recuerdan desde la firma Charo Ruiz.

Se trata de «un escote atemporal, que ya se ha convertido en uno de los más clásicos de la moda, que vemos tanto en tops como en jerséis o vestidos». Aunque ya existía anteriormente, fue BB quien lo popularizó como un símbolo de sensualidad.

@_.frankly._

Sus diseñadores fetiches Al igual que todos los grandes iconos, Brigitte Bardot tenía una relación especial con diseñadores, con los que compartía una misma visión de la moda. A finales de los 50, lució en varias ocasiones creaciones de Christian Dior, tanto en sesiones de foto como en apariciones públicas.

Asimismo, mantenía una relación especial con Jacques Esterel, quien diseñó en 1959 su vestido de novia. Se convirtió en uno de los más comentados del mundo de la moda por un motivo: su estampado de cuadros vichy.

Paco Rabanne fue otro de los diseñadores que inspiró a BB: el conocido como ‘metalúrgico de la moda’ por su uso de metal, placas y materiales no convencionales para sus diseños, defendía una visión futurista de la moda que sedujo a Brigitte Bardot, quien lució en varias ocasiones modelos del artista español.

@bibianaconbelarga

Impulsora del bikini El bikini no siempre tuvo la aceptación que tiene en la actualidad. Aunque nació formalmente a finales de la década de los 40, esta versión más osada y ligera del tradicional bañador para mujer era considerada por muchos como indecente. En los años 50, consiguió abrirse camino de forma progresiva, en parte ayudado por Brigitte Bardot.

El año 1953, en concreto, marcó un punto de inflexión: la actriz posó en bikini en el marco del Festival de Cannes. Las imágenes no tardaron en dar la vuelta al mundo. En los años siguientes, BB siguió llevando modelos ajustados y en 1956, terminó de popularizar la prenda con la ya mencionada película ‘Y Dios creó a la mujer’. 

La actriz convirtió, de manera natural, el bikini en un símbolo de libertad y sensualidad, cambiando de forma duradera la percepción del diseño.

@oldhollywoodfans

El estampado vichy Tradicionalmente asociado al mundo rural o a la moda infantil, este estampado de cuadros pequeños bicolores, en general azul y blanco, no gozaba de una gran popularidad antes de los años 50.

Brigitte Bardot contribuyó ampliamente a su popularización con su ya mencionado vestido de novia, creado en 1959. Al elegir un modelo sencillo, confeccionado en un tejido inesperado, la actriz fomentó una visión de la moda elegante sin artificios.

Tanto en sesiones de fotos como en películas (la falda midi que lleva la actriz en la película ‘¿Quiere usted bailar conmigo?’ pasó a la historia), siguió luciendo habitualmente este estampado, que pasó a convertirse en un símbolo de sensualidad natural y se integró paulatinamente en el estilo Riviera que sigue triunfando en la actualidad.

@cinemathequefr

Bailarinas a todas horas Adepta de la comodidad, Brigitte Bardot pidió a Rose Repetto que diseñara para ella un par de bailarinas para ‘Y Dios creó a la mujer’. Así nacieron las conocidas como ‘Cendrillon’, un calzado que pasaría a convertirse en un icono para varias generaciones.

Inspirado en las bailarinas de danza, el modelo creado para la actriz era rojo carmín, ligero y flexible. Encarnó entonces la búsqueda de una feminidad más versátil y menos convencional. Con esta apuesta, Bardot abrió la veda del máximo confort.

@brigittebardotbb

A estas grandes aportaciones se suma el pantalón capri. Este modelo, ideado por la diseñadora Sonja de Lennart, vivió un boom en la década de los 50 ayudado por figuras como Brigitte Bardot, quien lo lucía con blusas y jerséis de corte fluido y calzado plano. La camiseta marinera fue otra prenda habitualmente elegida por BB. Resulta imposible olvidar la que luce en la película ‘El desprecio’, con una diadema ancha en tono azul marino. 

Como impulsora de un estilo costero desenfadado pero siempre elegante y sutil, también optaba habitualmente por completar su look con una cesta o un bolso de mimbre. Al igual que figuras como Jane Birkin, la actriz contribuyó a alimentar la visión del chic francés, también conocido como ‘je ne sais quoi’. Sus elecciones eran sencillas pero de estética atemporal y versátil.

@brigittebardotbb

Sus apuestas de belleza afianzaron su estatus de icono: su larga y abundante melena dorada, coronada por el ahora conocido ‘flequillo Bardot’, sus ojos acentuados por el uso del delineador negro, sus labios carnosos y sus amplias cejas también fueron una lección de estilo en sí.

A la vez sex symbol, elegante sin esfuerzo y definitivamente contemporánea, Brigitte Bardot marcó un antes y un después en el mundo de la moda, casi de forma inconsciente. Y su legado estilístico, entre otros, promete seguir acompañándonos muchos años más.

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